Cabalgatas en la Patagonia
Montañas, bosques, selvas, llanuras y playas. A caballo es posible recorrerlos y sortear los obstáculos naturales como ríos o laderas escarpadas.
En soledad, en grupo, con la guía de avezados baqueanos, la experiencia resultará siempre gloriosa. Expediciones de varios días que atraviesas la Cordillera, paseos por los esteros avistando monos carayá, arreo de ganado a la manera del hombre criollo, son solo algunas entre centenares de posibilidades apasionantes.
Camino de Los Lagos:
Las exclusivas villas de montaña San Martín de los Andes y Villa La Angostura ofrecen excelentes propuestas de cabalgatas. La de lago Hermoso en el camino de los Siete Lagos, y otras más extensas en el lago Lolog del Parque Nacional Lanín (atraviesan el portezuelo de Auquinco y el escorial volcánico del Achén Niyeu) son las más recomendables.
Más al norte, en la zona mapuche de Aluminé las cabalgatas recorren fantásticos bosques de araucaria.
Otra opción parte de Villa La Angostura y llega al cajón del Negro y el filo Belvedere, con buenas vistas de tres espectaculares lagos: el Nahuel Huapi, el Correntoso y el Espejo.
Estancias de Santa Cruz:
Históricamente dedicadas a la producción lanar, muchas estancias patagónicas se han reconvertido hoy a la actividad turística.
En la provincia de Santa Cruz la red de estos establecimientos cubren todas las latitudes, desde el cabo Vírgenes y Monte León hasta la ondulada comarca de Río Turbio; y desde el glaciar Perito Moreno, hasta la Cueva de las Manos y la meseta central. El viajero es testigo de todas las tareas rurales y tiene acceso directo a maravillas geográficas como el glaciar Narváez, los bosques petrificados, lagos como el San Martín, o sierras como la de los Baguales.
También en sus vecinas Chubut y Río Negro, hay excelentes opciones de turismo rural patagónico.
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